En la lucha contra el cambio climático, las mujeres aportan un conocimiento excepcional y cualidades de liderazgo muy importantes
Según ciertos estudios, las mujeres tienen una perspectiva de mundo generacional, es decir, una habilidad natural para ver a la sociedad y diversos aspectos intergeneracionales en movimiento, lo que les permite pensar sobre horizontes que van más allá de su propia generación. Este tema se trató recientemente en National Post como parte de la campaña El futuro del planeta, y se explora con más detalle en estudios e informes recientes.
Pero, ¿en qué consiste la perspectiva de mundo generacional? ¿Qué relevancia tiene en términos de nuestra huella de carbono y de la lucha contra el cambio climático?

¿Qué es la perspectiva de mundo generacional?
En general, las mujeres suelen tener una habilidad intrínseca para comprender las dimensiones sociales e intergeneracionales. Piensan en términos de horizontes de tiempo que abarcan la vida de sus hijos y nietos.
En los países en vías de desarrollo, existen pruebas que señalan a las mujeres como combatientes clave contra la pérdida de recursos y la inseguridad alimenticia, y casos de mujeres que asumen una función fundamental a la hora de afrontar catástrofes, ya que movilizan sus comunidades de manera eficaz hacia maneras concretas de reducir el riesgo, gestionarlo y adaptarse. Esto se vincula con sus conocimientos culturales y prácticos del ambiente y de la conservación de recursos. [1]
Estas habilidades y estos instintos innatos son indispensables para afrontar desafíos ambientales y sociales complejos, porque presentan una manera inherente de pensar a futuro. Al pensar más allá de nosotras mismas y concentrarnos en nuestros hijos, valoramos el futuro, más allá del presente. Y dado que casi la mitad de la población mundial que vive en áreas muy vulnerables al cambio climático (que las expone a catástrofes climáticas más frecuentes, a falta de agua y alimentos, y a enfermedades transmitidas por vectores), jamás fue tan imperioso un llamado a la acción.
En pocas palabras, las mujeres ofrecen una pluralidad de perspectivas que no se puede ignorar.
Otras, piensan también en términos de generaciones. En la perspectiva de mundo de muchos pueblos originarios de Canadá se aplica la "toma de decisiones de la séptima generación". Este proceso tiene en cuenta el modo en que se verán afectadas las futuras generaciones por las decisiones que tomamos hoy. Ubica a las generaciones futuras en primer lugar y cambia gradualmente el enfoque para incluir una perspectiva de mundo fuera de nuestro estrecho ámbito propio.
Es necesario adoptar un punto de vista amplio al tomar decisiones respecto de los desafíos como el cambio climático. Debemos preguntarnos esto: cuando doy un paso atrás y pienso en cómo será el mundo dentro de siete generaciones, ¿qué veo?
El liderazgo femenino y su significado para la transición energética y para la lucha contra el cambio climático
A medida que el mundo redobla sus esfuerzos para combatir el cambio climático, la cadena de valor de la energía transita una transformación extrema. En consecuencia, surgen nuevos paradigmas que desafían el modo en que se genera, distribuye y usa la energía. Es una época interesante que exige más aportes de las mujeres, porque el estilo de liderazgo femenino puede convertirlas en formidables agentes de cambio.
Se han realizado muchos estudios sobre el liderazgo femenino. El estudio de McKinsey & Company, de 2007, titulado "Women Matter" es conocido por su análisis exhaustivo de los beneficios concretos para el rendimiento organizacional y comercial que se obtienen por el hecho de que hay mujeres ocupando los puestos de liderazgo más importantes. [2]
Con este estudio, quedó demostrado que el rendimiento organizacional y comercial dependía de que la gerencia demostrara los nueve comportamientos clave de liderazgo. De estos nueve, la mitad eran más naturales para los hombres y la otra mitad era más aplicada por las mujeres. Dicho de otro modo, las mujeres y los hombres suelen tener estilos de liderazgo distintos en esencia y un enfoque variable a la hora de afrontar cuestiones complejas. Ambos estilos de liderazgo son fundamentales para crear e implementar un cambio positivo, y, notablemente, en el estudio se dedujo que los comportamientos de liderazgo que adoptaban las mujeres con más frecuencia que los hombres eran fundamentales para afrontar los desafíos futuros complejos y emergentes.
El Banco Mundial y la Organización de las Naciones Unidas señalaron a los mismos comportamientos como los identificadores clave de las mujeres como "agentes de cambio" en otras áreas, tales como gestión de microcréditos, lucha contra el extremismo y contra la pérdida de recursos, y el aumento de la seguridad alimentaria en los países en vías de desarrollo. Entre estos comportamientos clave, se incluyen los siguientes:
- Fuerte creencia de que pueden marcar la diferencia
- Capacidad para convertir las adversidades en oportunidades de aprendizaje
- Capacidad para aprender mediante la cooperación
- Persistencia en entablar relaciones para lograr metas
- Voluntad de desafiar el statu quo en nombre del bien común
- Capacidad para comprender aspectos sociales e intergeneracionales
- Resiliencia basada en una combinación de capacidades flexibles e innovadoras ante desafíos exigentes
Último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC): alerta roja
El cambio climático es, sin dudas, el mayor desafío ambiental que enfrentamos. Ya lo sabíamos, pero la reciente publicación del informe del IPCC es otra desalentadora prueba de la realidad. El informe es una alerta roja que indica que si no cumplimos con los objetivos establecidos en el Acuerdo de París, el cambio climático provocará pérdidas irreversibles mucho antes de lo que se pensaba y nos recuerda que no hay lugar en la tierra que sea inmune a este fenómeno. [3]
Por lo tanto, además de concentrarnos en las soluciones, debemos evaluar maneras tangibles para que todos colaboren con el cambio.
Actualmente, Hatch está describiendo las emisiones de carbono durante el ciclo de vida y la eficiencia energética en un desarrollo de proyecto para tomar como referencia para la selección y el diseño de materiales. Describir y mejorar la comprensión de las diversas fuentes de emisiones de carbono desde la perspectiva del ciclo de vida (desde la extracción del material hasta el desecho final) indica el tipo de análisis de costos y beneficios que necesitan los clientes para respaldar las decisiones que toman para lograr sus metas referidas a la transición energética y de cero emisiones netas.
Pregúntenos cómo podemos ayudar a evaluar las oportunidades, definir las estrategias contra el cambio climático y elaborar un plan de acción.
